Cómo calcular el gasto energético en la práctica

Lo que hemos visto hasta ahora es un cálculo puramente teórico de lo que sería nuestro gasto de energía. Hay muchas variables que entran en juego y que no se consideran en nuestras fórmulas, por lo tanto, tendremos que idear una forma de probar este gasto en la práctica. Veamos cómo nos comportamos personalmente con nuestros atletas;

Fase de Prueba

La primera fase es una fase de prueba. Simplemente tendremos que comer tantas kcal como lo indiquen nuestros cálculos durante un período de 2 – 3 semanas. En este período de tiempo tendremos que tomar el peso monitoreándolo todos los días. Al final de las 2 – 3 semanas tendremos un cuadro de este tipo:

Con una tabla como esta, podemos evaluar cuál es la tendencia de peso durante las 3 semanas. Por lo tanto, podemos encontrarnos en tres situaciones diferentes:

Si el peso se estabiliza: En este caso, el cuerpo alcanza la homeostasis y el gasto energético teórico será equivalente al real. De hecho, recordemos que la nutrición juega un papel fundamental en el gasto energético. No podemos evitar dejar tiempo para que el cuerpo se adapte a un cierto aporte calórico para evaluar sus efectos.

 Sí el peso tiende a bajar: En este caso habremos subestimado nuestro gasto de energía y, para volver a una situación normal de suministro de energía, tendremos que aumentar ligeramente la entrada de energía.

 Sí el peso tiende a subir: En este caso habremos sobreestimado nuestro gasto energético. Para volver a una situación de alimentación normal, tendremos que disminuir las kcal.

En el artículo anterior aquí hemos visto cómo calcular nuestra tasa metabólica basal, nuestro gasto de energía y nuestras calorías normales. Pero ahora señalemos una cosa. El gasto energético es de poca importancia como un hecho en sí mismo. Lo que importa es dónde estamos y hacia dónde queremos ir. Hacemos un ejemplo; Imaginemos que, al realizar la prueba que se ve arriba, el peso tiende a aumentar ligeramente. Hemos sobreestimado nuestros gastos, está bien, pero si nuestro objetivo es aumentar de peso (ganar masa muscular), ¡entonces está bien! ¿Qué nos importa saber cuál son nuestras calorías de mantenimiento? El peso va a donde debería ir (y tal vez de la forma que debería hacerlo).

En pocas palabras, el último step, después de la fase de prueba, es comparar la tendencia del peso y de las condiciones según nuestro objetivo. Recibimos un feedback, ajustamos el contexto en consecuencia y así sucesivamente.

 

Artículo escrito por Luca Raffaele

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