Lo que vas a leer es un tratado sobre la insulina, pero un artículo que tiene como objetivo práctico ayudar a entender las cosas complejas, y las reduce a lo esencial. El objetivo es comprender los mecanismos para actuar en consecuencia.

 

¿Qué es la insulina?

 

La insulina es una hormona. En el cuerpo humano hay docenas de hormonas que cada uno tiene sus propias funciones muy a menudo influenciadas por otras hormonas. Las hormonas son sustancias químicas que son sintetizadas por las glándulas específicas y luego entran en el torrente sanguíneo para ser transportadas por todo el cuerpo. Sus funciones se dividen en cuatro categorías principales:

  • Modificar la velocidad de la síntesis proteica dentro de la célula a partir de la estimulación del ADN en el núcleo.
  • Favoreces la actividad de la secreción de otras sustancias
  • Modificar los transportes a través de la membrana plasmática
  • Modificar la velocidad de la actividad enzimática

Cuando hablamos de la insulina necesitamos saber cuál es su principal función y es la de regular el metabolismo de glucosa en todos los tejidos del cuerpo, excepto el cerebro. Cuando hablamos de los tejidos nos referimos principalmente a los músculos y también a la grasa. A continuación vamos a ver cómo la insulina ha sido durante mucho tiempo considerado como una hormona que hace engordar.

 

¿Dónde viene producida la insulina?

 

 

La insulina se produce en el páncreas. El páncreas realiza muchas funciones, incluyendo la producción del jugo pancreático para la digestión de los carbohidratos, proteínas y grasas en el intestino delgado. El páncreas también segrega ciertas hormonas, tal como la insulina, glucagón, somatostatina y polipéptido pancreático.

 

La insulina, en el interior del páncreas, es producido por los islotes de Langerhans. Toman el nombre de iislotes, ya que están hechos de células, cada una de las agrupaciones que segrega una hormona específica. La insulina es producida por las células Beta (que ocupan más de la mitad del espacio de los islotes) mientras que las células Alfa producen glucagón las Delta la somatostatina, otras células (PP), el polipéptido pancreático, y así sucesivamente.

 

¿Cómo funciona la insulina?

La función principal de la insulina es bajar los niveles de glucosa en sangre y promover la síntesis proteica, lípidos y glucógeno.Para llevar a cabo sus efectos, es necesario que la insulina se une al receptor situado en la membrana celular. Volvamos atrás. Las células tienen diferentes tipos de proteínas que  transportan glucosa, también llamada GLUT. Las fibras musculares contienen el GLUT 1 y GLUT 4, aunque el más responsable del transporte de glucosa en el músculo es el GLUT4. Para simplificar tienen que ver el GLUT como las puertas de entrada, mientras que la insulina como la clave para abrir estas puertas. La particularidad de GLUT4 es la capacidad de ser abierto, incluso sin la presencia de insulina, y esto debido al ejercicio físico. Es una simplificación, pero claramente a partir de esta verdad fisiológica se deduce que no hay necesidad de crear picos de insulina si el propósito es «abrir las puertas» pero de esto hablaremos más tarde.

 

Los efectos de la insulina

El efecto más importante y famoso de la insulina es aquello hipoglucemiante, es decir, para disminuir la glucosa en la sangre, o mejor la glucemia. Los niveles de glucemia en la sangre presente en el páncreas controlan la secreción de la insulina de modo que una elevada glucemia en la sangre provoca la liberación de insulina.

¿Cómo se baja el nivel de glucosa en sangre? A través de la entrada de glucosa en las células (músculo o grasa), que también dará lugar a una menor estimulación para la secreción de insulina misma, al contrario una disminución de las concentraciones de glucosa en sangre provoca una disminución de la secreción de insulina promoviendo una mayor glucosa en sangre para volver a niveles normales.

A menudo oímos que la insulina es la hormona anabólica por excelencia. Esto es cierto, pero lo que no es cierto son las consideraciones que a menudo se atribuyen a .

La actividad anabólica de la insulina se tiene que buscar en sus efectos, que también se diferencian en base a su duración temporal.

En el momento en el que viene liberada la insulina en un corto período de tiempo aumenta el transporte de la glucosa en las células, aminoácidos y potasio. Hay un aumento en la síntesis proteicas, una disminución de catabolismo proteico y una inhibicion de la fosforilasa (tiene la tarea de liberar la glucosa a partir del glucógeno para fluir en la sangre y aumentar la glucosa en sangre) y de los enzimas gluconeogenicas (tienen la tarea de convertir a glucosa una sustancia no glucidica).

 

¿Qué pasa cuando se come?

Inmediatamente después de una comida, aunque mezclada, se libera insulina.

Más aún cuando la comida es rica en carbohidratos y hay un  almacenamiento rápido de glucosa por parte de los tejidos sobre los que actúa la insulina, los músculos, el hígado y el tejido adiposo.

Existen dos condiciones en las que los músculos utilizan cantidades elevadas de glucosa para satisfacer la demanda de energía. La primera es el ejercicio físico, la otra se produce en las primeras horas después de la comida en la que el páncreas produce grandes cantidades de insulina.

 

Relación entre insulina y grasa

Cuando no vienen introducidas las principales fuentes de alimentación de energía son los ácidos grasos y su utilizo es fuertemente incrementado durante la tranquilidad de la insulina.

Como ya he mencionado la insulinaes asociada con el almacenamiento de las grasas. Desde Aquí, derivan también los mitos sobre índice glucémico.

Podemos decir que la insulina está implicada en los mecanismos de lipogénesis (mecanismos que convierten los carbohidratos en grasa), pero no es la causa.

Entre los efectos de la insulina también existe el ahorro de las grasas a favor del uso de la glucosa como energía para la mayoría de los tejidos. Con esta consideración el ritmo hacia la culpabilidad a la insulina es corto.

 

Relación entre insulina y músculos

Cuando la insulina está ausente, el almacenamiento de los aminoácidos en el músculo es menor y vice versa aumentan los procesos catabólicos con la consiguiente distribución de los aminoácidos en el plasma sanguíneo y una disminución de la síntesis proteica musculares. Para llegar a la relación entre insulina y después del entrenamiento os envío a este artículo y sus relaciones.

Los carbohidratos no son los únicos para estimular la insulina…

Incluso las proteínas, ciertos aminoácidos, grasas, el pensamiento  conduce a la estimulación de insulina. La mezcla de comidas, hidratos de carbono y proteínas conducen a niveles muy elevados la insulina, sin embargo, no es raro encontrarse con fobias contra los carbohidratos.

 

¿La insulina hace engordar?

 

 

La respuesta es sí, pero sin la fobia y la aproximación del siguiente proceso mental: los carbohidratos -> elevan la insulina -> almacenamiento de la grasa. Como hemos visto la insulina promueve un ambiente lipogénico, pero esto es sólo una parte de la moneda.

 

Para que haya un efecto sobre la grasa corporal las señales de la insulina deben ser constantes. Desde este punto de vista, la insulina es simplemente el interruptor que cambia de un metabolismo que utiliza principalmente los ácidos grasos a un metabolismo que utiliza los carbohidratos y esto también ha sido observado en algunos estudios como este: de modo que, por lo tanto, para dar culpa a la insulina como la causa del sobrepeso y la obesidad debe haber un exceso de calorías, algo de almacenar.

 

Una de las principales funciones de la insulina es mantener la homeostasis de la glucosa. En resumen, un aumento de la insulina promueve la captación de glucosa en los tejidos. Por lo tanto, sería de esperar que niveles mayores de insulina presente en individuos obesos se tradujeron en niveles más bajos de glucosa; Sin embargo, lo que se observa en realidad es lo opuesto, es decir, un aumento de la glucosa.

 

¿Por qué algunas personas que sufren de obesidad tienen una insulina más alta?

Debido a que las personas obesas y con sobrepeso a menudo son muy resistentes a la insulina es decir sufren de aquella condición metabólica (a menudo pre-diabéticos) por lo cual las células de diversos tejidos son menos sensibles a la acción de la insulina que tiene como consecuencia una menor acción de las funciones que tiene. Los altos niveles de insulina no son, por lo tanto de considerar como culpables del exceso de grasa, sino más bien como la consecuencia de la resistencia a la insulina que se crea.

 

¿Cómo mejorar esta situación? El ejercicio, la reducción de las calorías y los períodos de ayuno.

 

Artículo por  Andrea Spadoni

Tomado del sitio web de Italian BodyBuilding : www.bodybuilding-natural.com di Andrea Spadoni 

Traducido por Luca Raffaele

 

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